Aliados alados: El control biológico del topillo

En los campos de cultivo, la convivencia con diversas plagas es una realidad constante para los agricultores. Una de las amenazas más señaladas es la presencia de topillo, un pequeño roedor que puede causar estragos en los cultivos si sus poblaciones no se manejan adecuadamente.

Desde Bioterra Andalucía tenemos claro que el mejor método para combatir estas plagas es apostar por técnicas de control biológico que fomenten la presencia de especies como el mochuelo, la lechuza o el cernícalo vulgar, algunos de los principales depredadores de estos roedores.

A diferencia de los métodos convencionales que emplean pesticidas químicos, el control biológico que ejercen estas especies implica un enfoque sostenible que minimiza el impacto ambiental y protege la salud del suelo, las plantas y otros organismos no objetivo, además de contribuir a la conservación y aumento de las poblaciones de estas beneficiosas aves.

En esta línea de trabajo, ya son varios los casos de fincas agrícolas que han contactado con nuestra asociación para que les asesoremos sobre el control biológico del topillo.

Si hace unas semanas hablábamos sobre la instalación de una caja nido de lechuza en la Puebla de los Infantes para ayudar a establecer una pareja que suele frecuentar la zona, hoy venimos a hablar sobre una visita que realizamos hace unos meses a una finca de Carcabuey, de la provincia de Córdoba. Esta finca, ubicada dentro del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, y ocupada mayormente por olivar, presentaba claros indicios de sufrir una plaga de topillo, ya que encontramos numerosos montículos de tierra, señal de que los ejemplares de la especie habían construido túneles en la zona. Ante este escenario, aconsejamos al propietario de la finca llevar a cabo técnicas de control biológico para combatir esta plaga. En concreto, decidimos que, teniendo en cuenta el tipo de hábitat del lugar, la mejor opción era fomentar la presencia de mochuelo en la zona. Para ello, decidimos que la mejor opción sería colocar varias cajas nido específicas para este fiel aliado contra los topillos.

Siguiendo nuestras indicaciones, el propietario ha construido varias cajas nido, y las ha colocado cuidadosamente en las zonas que le indicamos durante la visita. En los próximos meses estas cajas nido serán ocupadas por parejas de esta pequeña rapaz nocturna para sacar adelante a su prole, abasteciéndola con los abundantes topillos y contribuyendo así a reducir la presencia del roedor en la parcela.

Casos como este demuestran que se puede lograr establecer una sinergia entre la agricultura y la conservación, una de las principales metas de Bioterra Andalucía.

A continuación, compartimos el Plano de Construcción de una caja nido para cernícalo o mochuelo descargable.


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